Diferentes tipos de moho y humedades que puede haber en un trastero
El trastero es un espacio clave tanto para particulares como para empresas. En él guardamos muebles, documentación, material profesional, recuerdos personales o equipamiento que no utilizamos a diario. Sin embargo, para que un trastero sea realmente útil y seguro, debe reunir unas condiciones básicas, entre las que destacan la buena ventilación y el control de la humedad.
Cuando estas condiciones no se cumplen, pueden aparecer problemas frecuentes y peligrosos. Sí, hablamos de la humedad y el moho. No solo afectan al estado de los objetos almacenados, sino que también pueden suponer un riesgo para la salud y generar malos olores persistentes.
En esta guía queremos explicarte cuáles son los diferentes tipos de humedades y mohos que pueden aparecer en un trastero, cómo identificarlos, por qué se producen y qué soluciones existen para evitarlos, especialmente en una ciudad como Madrid, donde las condiciones climáticas varían notablemente a lo largo del año.
Por qué la humedad es un problema en los trasteros
La humedad es uno de los principales enemigos del almacenamiento.
Aunque a simple vista un trastero pueda parecer seco, los cambios de temperatura, la falta de ventilación o una construcción deficiente provocan acumulaciones de vapor de agua que terminan afectando a paredes, techos y objetos.
En los trasteros, la humedad suele pasar desapercibida al principio. No gotea ni genera charcos, pero va dejando señales: olor a cerrado, manchas en las paredes, cartón blando, tejidos con tacto húmedo o pequeños puntos oscuros.
Si no se actúa a tiempo, el problema se agrava y aparecen hongos y moho, que pueden estropear seriamente lo que guardamos. Y es que los peligros del moho en espacios cerrados como trasteros no son precisamente pocos…
Por eso, al alquilar un trastero en Madrid, es fundamental asegurarse de que cumple con estándares de calidad como los que ofrecemos en BeBox. Es decir, espacios bien ventilados, limpios, secos y diseñados específicamente para un almacenamiento seguro.
Tipos y causas comunes del moho en trasteros
Antes de hablar del moho, es importante conocer los tipos de humedad que pueden aparecer en un trastero, ya que cada uno tiene causas y consecuencias distintas. De hecho, las diferencias entre humedad por filtración y condensación son las más importantes a tener en cuenta (por lo comunes que ambas son):
Humedad por condensación en trasteros
La humedad por condensación es, con diferencia, la más habitual en trasteros mal acondicionados. Se produce cuando el aire caliente y húmedo entra en contacto con superficies frías. Precisamente, al enfriarse, el vapor de agua se transforma en pequeñas gotas.
Este fenómeno es muy común en espacios cerrados sin ventilación natural, especialmente en sótanos o garajes. En Madrid, los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, o entre estaciones, favorecen este tipo de humedad.
La condensación no siempre es visible de inmediato, pero sus efectos son claros: olor a humedad, sensación de aire cargado y aparición progresiva de moho en esquinas, juntas o superficies porosas.
Humedad por filtración
La humedad por filtración se produce cuando el agua del exterior entra en el trastero a través de grietas, paredes mal impermeabilizadas o techos defectuosos. Lo más habitual es que este tipo de humedades provengan de lluvias intensas, pero también el riego excesivo o fugas cercanas son causas comunes.
Este tipo de humedad es especialmente peligrosa porque afecta directamente a la estructura del espacio. A diferencia de la condensación, la filtración suele ser localizada, pero más intensa, y puede provocar daños importantes en poco tiempo.
En trasteros de baja calidad o ubicados en edificios antiguos, este problema es relativamente frecuente. Por eso es clave optar por instalaciones modernas y bien mantenidas como las de BeBox, donde revisamos periódicamente la estanqueidad de los espacios.
Humedad por capilaridad
La humedad por capilaridad se produce cuando el agua del subsuelo asciende por los muros a través de materiales porosos. Es más habitual en edificios antiguos o mal aislados y suele manifestarse en la parte baja de las paredes.
Aunque no es tan común en trasteros modernos, puede aparecer en espacios ubicados en sótanos mal acondicionados. La capilaridad no solo genera manchas, sino que también favorece la aparición de moho persistente y difícil de eliminar.
Este tipo de humedad suele requerir soluciones técnicas complejas, por lo que es otro motivo para elegir un trastero profesional.
Tipos de moho que aparecen en trasteros
Cuando la humedad se mantiene en el tiempo, aparecen los hongos y el moho. A continuación, vamos a analizar los mohos más frecuentes en trasteros: el negro, verde y blanco.
Cada uno tiene características distintas y afecta de manera diferente a los objetos almacenados.
Moho negro
El moho negro es el más conocido y también uno de los más problemáticos. Aparece en zonas con humedad persistente y poca ventilación. ¿Qué cómo identificar moho negro en un trastero? Por su color oscuro y aspecto viscoso o aterciopelado.
Este tipo de moho no solo daña muebles, cartón, madera o tejidos, sino que también puede ser perjudicial para la salud, especialmente para personas con alergias, asma o sistemas inmunológicos sensibles.
En un trastero, su presencia indica un problema grave de humedad que debe corregirse de inmediato. En instalaciones profesionales como en BeBox, este tipo de situaciones las prevenimos mediante control ambiental y mantenimiento constante.
Moho verde y blanco
El moho verde y el moho blanco tienden a aparecer en fases iniciales. El verde es frecuente en superficies orgánicas como madera, cartón o textiles (una de las grandes diferencias entre moho verde y moho negro es, precisamente, la zona donde se ubican), mientras que el moho blanco en las paredes de trasteros suele confundirse con polvo o salitre.
Aunque pueden parecer menos graves, no deben subestimarse. Ambos indican un exceso de humedad y tienden a expandirse rápidamente si no se actúa.
Cómo afecta la humedad a objetos almacenados
Los efectos de la humedad no afectan a todos los objetos por igual. Los más vulnerables son:
- Muebles de madera o aglomerado.
- Cartón y cajas de embalaje.
- Documentación en papel.
- Ropa, colchones y textiles.
- Equipos electrónicos.
- Libros, fotografías y recuerdos personales.
- Material deportivo con componentes metálicos.
Todos ellos verán reducidos su vida útil y funcionalidad por la acción de estos agentes. Por eso, el entorno en el que se almacenan es tan importante como el embalaje.
Cómo prevenir la humedad en trasteros cerrados
La prevención es la mejor estrategia. Sin duda, el mejor de los tratamientos contra la humedad en trasteros. Y de hecho, le dedicamos un artículo completo en ‘Cómo evitar la humedad y el moho en tu trastero’.
De todas formas, a modo de resumen: un trastero bien diseñado debe contar con ventilación adecuada, control de la humedad y materiales de construcción apropiados. De este modo, el cómo evitar que regrese el moho en el trastero surgirá por sí solo.
Además, la forma en que se guardan los objetos también influye, así como el emplear los mejores materiales para almacenar sin que aparezca moho. En este sentido, el no colocar cajas directamente sobre el suelo, dejar espacio entre paredes y objetos, usar estanterías metálicas y evitar el uso excesivo de plásticos cerrados son prácticas que te ayudarán a mantener un ambiente saludable.
Consejos prácticos para evitar problemas de humedad
Para mantener tu trastero en perfecto estado, ten también en cuenta estas recomendaciones:
- Elige siempre un trastero bien ventilado.
- Evita guardar objetos húmedos o mojados.
- Usa cajas de plástico para objetos sensibles.
- Coloca deshumidificadores para trasteros con humedad.
- Utiliza pintura antihumedad para trasteros con moho.
- Revisa periódicamente el estado del trastero.
- Mantén un pequeño espacio entre las cajas y las paredes.
- Limpia y airea el trastero de vez en cuando.
Por qué elegir BeBox frente a otros trasteros
No todos los trasteros ofrecen las mismas garantías. Muchos espacios improvisados, como garajes reconvertidos o sótanos antiguos, carecen de las condiciones necesarias para un almacenamiento seguro.
En BeBox, nuestros centros de trasteros en Madrid están diseñados específicamente para un alquiler seguro, con sistemas de ventilación, control ambiental, mantenimiento continuo y altos estándares de limpieza y seguridad
Como hemos podido comprobar, la humedad y el moho son enemigos silenciosos que pueden convertir un trastero en un problema en lugar de una solución. Conocerlos es el primer paso para prevenirlos y proteger tus pertenencias.
Elegir un trastero adecuado, como los que ofrecemos BeBox en Madrid, es el segundo, ya que marca la diferencia entre un almacenamiento seguro y uno lleno de riesgos.
Tanto si eres un particular como una empresa, invertir en un espacio bien acondicionado es invertir en tranquilidad, orden y conservación.