Trastero para reforma: qué llevar, cuándo y en qué orden
Durante una reforma, lo habitual no es vaciar la casa entera de golpe en un trastero, sino hacerlo por fases según avanza la obra. Esta guía te ayuda a decidir qué guardar primero, qué proteger especialmente y cuándo recuperarlo todo.
Antes de la obra: qué meter primero en el trastero
Empieza por lo que estorbaría desde el primer día: muebles grandes, electrodomésticos que no se van a usar durante la obra y objetos delicados como cuadros, espejos o cristalería. Cuanto más despejada quede la zona de trabajo, más rápido avanzarán los operarios.
Durante la obra: por qué no conviene guardarlo todo de golpe
Si la reforma se hace por fases (primero cocina, después baño, por ejemplo), tiene sentido ir trasladando al trastero solo lo de cada zona afectada. Así evitas viajes innecesarios y mantienes accesible lo que sigues necesitando en las zonas no afectadas.
Quién debe tener acceso al trastero durante la obra (y cómo gestionarlo)
Durante una reforma no siempre eres tú quien necesita entrar y salir del trastero: en muchas ocasiones es el propio equipo de obra el que tiene que dejar o recoger materiales, herramientas o muebles desmontados. Decidir cómo gestionar ese acceso desde el principio evita malentendidos y pérdidas de tiempo.
Lo primero es valorar si realmente conviene dar acceso directo al equipo de la reforma o si prefieres ser tú quien centralice cada entrada y salida del trastero. Dar acceso directo ahorra tiempo, ya que no dependes de estar disponible cada vez que necesitan dejar algo, pero implica ceder cierto control sobre lo que entra y sale de la unidad. Si decides hacerlo, es recomendable acordarlo expresamente con la empresa o el profesional de la reforma, dejando claro qué tipo de materiales pueden guardar allí y cuáles no.
Si prefieres mantener el control total, una alternativa habitual es fijar uno o dos momentos concretos a la semana para llevar o recoger material del trastero, en lugar de improvisar cada vez que surge una necesidad. Esto requiere algo más de planificación previa con el equipo de obra, pero reduce el riesgo de que se acumule allí material que no debería estar, como restos de obra o productos químicos de construcción, sin que te enteres.
Es importante recordar que los residuos y escombros de la reforma no deben almacenarse en el trastero bajo ningún concepto: además de ocupar espacio de forma poco útil, muchos materiales de obra, como pinturas, disolventes o restos de productos químicos, entran directamente en las categorías prohibidas por contrato en cualquier centro de self-storage.
Si finalmente decides compartir el acceso con el equipo de reforma, conviene dejar por escrito, aunque sea en un mensaje o correo, qué se va a guardar, durante cuánto tiempo y quién es responsable de retirarlo una vez terminada la obra. Este pequeño gesto evita que, al finalizar los trabajos, queden materiales o herramientas del contratista ocupando un espacio que ya no necesitas pagar.
Por último, si el trastero contiene también pertenencias personales de valor mientras dura el acceso compartido, es recomendable mantenerlas en una zona claramente diferenciada o, si el espacio lo permite, en un trastero distinto al que usa el equipo de obra, para reducir cualquier riesgo de confusión o manipulación accidental.
Qué proteger especialmente del polvo y los golpes
Tapizados, colchones y textiles deben ir en fundas cerradas para evitar que el polvo de obra se filtre durante semanas. Los objetos frágiles conviene embalarlos con plástico de burbujas y separarlos físicamente de herramientas o materiales pesados dentro del trastero.
Cuánto tiempo necesitas el trastero
Las reformas casi siempre se alargan más de lo previsto. Por eso conviene calcular el plazo inicial y añadir un margen razonable, o elegir directamente un contrato flexible que se pueda ampliar mes a mes sin penalización.
Después de la reforma: el regreso ordenado a casa
Planifica la vuelta por habitaciones, empezando por las que ya estén completamente terminadas. Tener el trastero organizado por zonas desde el principio (y no como un montón sin criterio) hace que esta última fase sea mucho más rápida.
Si tienes una reforma en marcha, en BeBox puedes contratar el trastero solo por el tiempo que dure la obra, con parking propio para entrar y salir de forma cómoda mientras dura el proceso.









